Imagen de archivo clase de zumba

La clase de zumba que ha provocado más de 100 contagios en Corea

Los gimnasios están en el punto de mira por tratarse de espacios cerrados con muchas superficies de contacto y una mayor probabilidad de expulsión de partículas potencialmente víricas

Directamente desde Corea llega una dura advertencia de cara a la apertura de los gimnasios en la fase 3 del plan de desescalada.

La importancia de extremar las medidas de precaución ante el riesgo que entraña el desconfinamiento es más latente cuando observamos episodios como el que sucedió en un gimnasio de Cheonan, en Corea del Sur.  

Una  sesión de zumba  celebrada el 15 de febrero acabó originando  112 contagios por SARS-CoV-2  repartidos por distintas ciudades del país asiático.

Una clase de zumba, epicentro del brote

Aunque el episodio ocurrió antes de ser conscientes de la virulencia de la pandemia, es un claro ejemplo del gran grado de propagación del virus en los espacios cerrados.

El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EEUU  ha publicado una investigación sobre este episodio ocurrido en Asia. De las 27 personas que asistieron a la clase 8 acabaron dando positivo, contagiando a su vez a familiares, amigos y conocidos.

Aunque ninguno de los monitores presentaba síntomas, bastaba con que uno de ellos fuese un infectado asintomático para originar un foco de contagio que acabaría afectando a más de un centenar de personas de todo Corea.

Se sospecha que el monitor que llevó el SARS-CoV-2 hasta aquella clase de zumba fue un  monito de la ciudad de Daegu, epicentro de la epidemia en el país. 

Seguimiento de la cadena de contagio

Y eso no es todo. Para seguir la cadena de contagio iniciada en esta sesión de zumba, las autoridades tuvieron que vigilar a los 217 alumnos que recibieron clases de alguno de los profesores contagiados y también a sus principales allegados, monitorizando en total a 830 personas. 

Policías de Corea del Sur resguardan un hospital de la ciudad de Daegu por el coronavirus
Corea del Sur ha sido uno de los países más eficaces a la hora de frenar el coronavirus, pero su sistema de rastreo de contactos ha generado una enorme polémica. | EFE

Cabe recordar que las autoridades de Corea del Sur han establecido un fiable aunque polémico sistema de seguimiento de posibles infectados para detener la expansión del virus. Sin embargo, el control ha sido cuestionado por vulnerar los principales derechos fundamentales.

La investigación de este caso ha ayudado a conocer la cadena de propagación del virus, advirtiendo de la importancia de un control riguroso de las instalaciones deportivas y gimnasios. 

En estos espacios abundan las superficies de contacto y se concentran un gran número de personas que, al realizar una actividad física, tienen una mayor probabilidad de expulsar partículas potencialmente infecciosas.

Las medidas de  reducción de aforo, distanciamiento social e higiene son fundamentales para evitar contagios tras su reapertura.