España cumple este sábado tres semanas de confinamiento a la espera de que se pueda alargar, como mínimo, otras tres semanas más

Científicos marcan el error que cometemeos al desinfectar nuestra casa

Las medidas de higiene y distanciamiento social deben mantenerse e incluso intensificarse durante la desescalada para evitar un posible rebrote.

La vuelta a la nueva normalidad supondrá retomar nuestra vida anterior con rutinas adaptadas a la situación post-coronavirus. 

Aunque las medidas de movilidad se estén relajando, las medidas de higiene y distanciamiento social deben mantenerse e incluso intensificarse durante la desescalada para evitar un posible rebrote

Nuevas rutinas de higiene 

Algunas de las rutinas que todos hemos asumido son el lavado frecuente de manos, la desinfección de los objetos y superficies, así como la limpieza profunda de nuestro hogar y vehículo. 

En definitiva, el objetivo es mantener las superficies con las que podemos entrar en contacto lo más desinfectadas posibles. Sin embargo, no todos los esfuerzos que realizamos suponen una desinfección realmente efectiva.

Sin ir más lejos, muchos hemos olvidado una regla fundamental en este proceso y es que limpiar no es lo mismo que desinfectar. 

Esta advertencia nos la ha lanzado Cory Chalmers, CEO de Steri-Clean, una compañía especializada en la limpieza profesional de espacios contaminados con enfermedades infecciosas. 

Diferencia entre limpiar y desinfectar

Según ha explicado el director de limpieza a 'Business Insider'  entender la diferencia entre limpiar y desinfectar se hace más importante durante la fase de desescalada, puesto que con la apertura de espacios se abre el abanico de superficies potencialmente contagiosas. 

Limpiar  supone fregar diferentes áreas usando agua y jabón, mientras que desinfectar requiere el uso de un químico  para eliminar patógenos. 

El uso inicial de trapos y bayetas con jabón es precisamente para limpiar, es decir, para remover la suciedad de las superficies. Sobre estas superficies suele haber una barrera de gérmenes llamados biofilm, que suele resistir a los desinfectantes. 

De esta forma, aplicar desinfectante sobre una superficie sin limpiar es un esfuerzo realmente ineficaz.  En cambio, frotando bien con jabón y un trapo si seremos capaces de eliminar esta barrera de biofilm.

Una vez esté todo limpio debemos pasar a la desinfección con un agente químico que debemos dejar actuar durante unos segundos para mayor efectividad.