Imagen de Madeleine McCann, durante la campaña de búsqueda que se hizo sobre ella en 2007

Christian, el pedófilo sospechoso de matar a Madeleine McCann

La desaparición de la pequeña podría estar más cerca que nunca de resolverse

La Fiscalía alemana sorprendió a todo el mundo el pasado miércoles, 3 de junio, al afirmar que creen que Madeleine McCann, la niña de cuatro años que desapareció en 2007 en el Algarve portugués, está muerta.

La policía alemana y la británica informaron conjuntamente que actualmente hay un hombre sospechoso de la desaparición y muerte de la niña, un ciudadano alemán que en el momento de los hechos vivía en la misma zona donde veraneaba la familia McCann y que tiene un largo historial de delitos sexuales y pedófilos.

¿Quién es Christian, el sospechoso de matar a Madeleine?

El principal sospechoso del crimen es un hombre de 43 años que actualmente se encuentra en una prisión alemana y que tiene un largo historial de delitos sexuales. Según explicó 'The Telegraph', Christian es un hombre blanco, rubio, con una altura que ronda los 1,82 metros y una constitución delgada. En el momento en que desapareció la niña, en 2007, el hombre tendría unos 30 años.

El sospechoso es alemán, pero con 18 años se fue a vivir a Portugal y se estableció a tan sólo tres kilómetros de Praia da Luz, donde ocurrieron los hechos. Allí trabajó durante años vendiendo coches y drogas, pero también robaba, especialmente en zonas con muchos turistas. Una de las zonas que más frecuentaba era precisamente la urbanización donde la  familia McCann fue de vacaciones el año 2007 y donde desapareció la pequeña Madeleine.

Además, su historial delictivo incluye también delitos de carácter sexual, como la violación de una mujer de 72 años, también turista, y que le ha llevado a ser condenado, junto con otros delitos, y a estar actualmente en prisión. Las mujeres  y los menores de edad eran sus principales víctimas.

Habría confesado todo a un supuesto amigo

Christian B. ha estado varios años entrando y saliendo de prisión por delitos de tráfico de drogas y de abusos infantiles a niñas pequeñas. De hecho, en 2017, cuando el caso volvió a tomar fuerza tras el esfuerzo de sus padres para seguir investigando, el sospechoso habría confesado a un amigo que conocía todos los detalles de la desaparición de la niña, e incluso le habría enseñado un vídeo de una violación, por lo que su amigo fue a contárselo a la policía.

El hombre fue extraditado en 2017, después de que un juzgado alemán lo condenara a 15 meses de prisión por abusos sexuales a un niño. El verano de 2018, ya libre, el hombre se fue a Milan, pero volvió a ser detenido y extraditado por un delito de violación y extorsión a una turista estadounidense en la zona de Praia da Luz, sólo un año y medio antes de la desaparición de  Madeleine.

Habló de Madeleine en un chat

El principal motivo para hacerlo sospechoso del caso es que Christian habló de Madeleine McCann en un chat, y que unos 30 minutos antes de su desaparición, la última vez que sus padres vieron a la niña, estaba cerca de la zona.

La descripción del hombre en ese momento, de pelo corto y claro, coincide además con las primeras sospechas de la policía británica, ya que después de la desaparición de la niña siguieron la pista a un hombre al que habían visto varias veces cerca del apartamento.

De momento, las autoridades alemanas ya tratan el caso como un asesinato, pero desde Reino Unido todavía mantienen la esperanza y la investigan como una desaparición. De hecho, hay quien cree que la pequeña está viva y vive en Alemania sin conocer nada de su pasado.