Cambios a la vista en las pensiones de viudedad y de orfandad

Cambios a la vista en las pensiones de viudedad y de orfandad

La Seguridad Social podría dejar de financiarlas

El Ministerio de Seguridad Social necesita terminar con el déficit que registran sus cuentas, que amenaza a la viabilidad del sistema y que este año saldrá con un agujero del 2% del PIB, casi 25.000 millones de euros.

Para esto, necesita hacer una gran y rígida reforma del sistema público de pensiones que está basada, principalmente, en un endurecimiento de los requisitos de acceso a esta prestación y en la culminación de la separación de las fuentes de financiación del modelo. 

Son dos ejercicios que pretenden «limpiar de polvo y paja» las cuentas y dejar de pagar a cargo de las cotizaciones sociales todas aquellas partidas no contributivas. Es por este motivo que el Gobierno no ve con malos ojos dejar de financiar con cargo a las cuotas de la Seguridad Social las pensiones de viudedad y de orfandad. 

A pesar de esto, y según han explicado fuentes gubernamentales a 'La Razón', el departamento de Escrivá no hará nada  sin la ausencia del Pacto de Toledo. Por esta razón, esperará a la fumata blanca de la Comisión del Seguimiento del Pacto de Toledo del Congreso de los Diputados que tienen prevista una reunión este viernes por última vez para concluir sus recomendaciones. 

Si consiguen las bendiciones del Pacto de Toledo, Escrivá sacará del presupuesto de la Seguridad Social las pensiones de viudedad y orfandad y entonces estas serían financiadas con una transferencia del Estado. 

Algunas fuentes socialistas consideran a estas dos partidas como ayudas familiares que son susceptibles de ser sufragadas a cargo del Estado y no como cuotas sociales, tal y como se ha hecho hasta el momento. Las pensiones de orfandad se consideran prestaciones no contributivas y las de viudedad en función de la base reguladora, entre otros requisitos. 

Asimismo, la reforma que prepara Escrivá también recoge una mejoría paulatina de las pensiones de viudedad de los mayores de 65 años cuando esta prestación sea su principal fuente de ingresos. 

Los importes de las nóminas de las pensiones de viudedad y de orfandad de septiembre del 2019 se elevaron a 1.709 y 139,6 millones de euros. Algo que según los socialistas pertenece a los gastos impropios de la Seguridad Social y que, por lo tanto, no deberían financiarse a su cargo. 

La cifra de estos gastos impropios alcanza los 22.871 millones. Escrivá liberará esta cuantía en los próximos dos años, lo que supondrá acabar con el déficit de la Seguridad Social en 2023. Para ello, los Presupuestos Generales del Estado de 2021 serán el primer paso para terminar con los gastos impropios y culminar la separación de las fuentes de financiación del sistema público de pensiones, dejando de pagar un total de 13.929 millones de euros con cargo de cotizaciones el próximo año. 

En 2022, la Seguridad de Social dejará de pagar otra cifra similar para colocar sus cuentas en números negros el último año de legislatura. 

Una reforma que incluirá prácticamente todas las recomendaciones del Pacto de Toledo como el fomento de planes de pensiones de empresas, la fijación de un remate mínimo del Fondo de Reserva o el acercamiento de la edad real de jubilación a la legal.


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