El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el vicepresidente Pablo Iglesias, en Moncloa

Cambio en el desconfinamiento: El Gobierno planea tres fases para abrir trabajos

El Gobierno es muy consciente de que las fases de incorporación de los trabajadores a sus puestos deben ir acompañadas de estrictas medidas de seguridad

El mayor temor del Gobierno en estos momentos es que la reanudación de todas las actividades laborales traiga consigo una segunda oleada de contagios. 

Por esta razón, desde el Ejecutivo se plantean una vuelta progresiva y escalonada que evite las aglomeraciones de trabajadores en espacios cerrados. La estrategia gubernamental está inclinada en diseñar los primeros pasos para la vuelta a la normalidad en empresas y comercios.

Aunque está sujeto a modificaciones en función de la evolución de la pandemia, según apuntan desde 'La Información', el plan retorno liderado por la vicepresidenta Teresa Ribera plantea una desescalada en empresas y comercios en tres fases. 

Tres fases para reactivar empresas y comercios

Según lo contemplado a día de hoy, la primera fase estaría pensada para el 11 de mayo,  cuando previsiblemente empezará una nueva prórroga del estado de alarma,  aunque este incluirá decisiones que afecten a una parte de los trabajadores. 

Aún es pronto para saber a qué empresas y servicios, así como a qué ámbito geográfico afectarán estas medidas, pero una de las opciones pasa porque un reducido porcentaje de la plantilla  pueda regresar a su puesto de trabajo. 

El objetivo del Gobierno es continuar prorrogando el estado de alarma hasta que la situación permita un relajamiento mayor de las restricciones de movilidad, aunque cada prórroga vendría acompañada de medidas de liberación, como es el caso de la que se producirá a partir del 27 de abril con los menores de 12 años. 

La reincorporación de otra parte de la plantilla se contemplaría unos días después, entre el día 18 o el 25 de mayo, lo que supondría la  entrada en la segunda fase.

La idea es elevar ese porcentaje de trabajadores que puedan acudir con normalidad a su puesto de trabajo, llegando incluso al retorno del 50% de la plantilla  en determinadas compañías.  

La  tercera fase se llevaría a cabo cuando la gran mayoría de empleados puedan trabajar en su puesto habitual, aunque todavía es muy pronto para señalar una fecha concreta. 

El Gobierno calcula que esta última fase podría producirse en verano, aunque su intención es mantener el carácter preferente del teletrabajo a lo largo de toda la temporada estival, puesto que es una forma de evitar desplazamientos innecesarios de trabajadores que realizar su función desde el hogar. 

Estrictas medidas para volver al trabajo

Si hay algo que el Gobierno tiene claro es que cada una de estas fases de incorporación de los trabajadores deben ir acompañadas de una estrictas medidas de seguridad. 

El distanciamiento social  se presenta como una medida fundamental que se extenderá hasta que aparezca una vacuna eficaz, por lo que las empresas deben priorizar la  flexibilización o reducción horaria para evitar aglomeraciones en los centros. 

Además, las medidas de higiene y prevención, como el uso de mascarillas deben estar completamente garantizadas, evitando que ningún trabajador vuelva a su puesto de trabajo sin la protección adecuada.

Una de las pretensiones del Gobierno es que gran parte de los trabajadores puedan incorporarse a su puesto de trabajo tras realizarles el test de coronavirus que confirme que están apto para volver.