La mujer falleció al llegar al Hospital Tierra de Barros

Ana Belén, la nuera que denuncia la pérdida de su suegra por Covid y sin asistencia

Ana Belén ha escrito una carta dirigida al Consejero de Sanidad de Extremadura por la grave negligencia que ha provocado la muerte de su suegra

Una mujer en Aceuchal (Badajoz) que no consiguió atención médica presencial, ha acabado muriendo por coronavirus a sus 48 años. No tenía patologías previas, y según la versión de la familia, Julia Rangel Campos acudió al centro de atención primaria por malestar y síntomas de resfriado. Allí determinaron realizarle tanto a ella como a su marido una prueba PCR que dio positivo, y que los dejó confinados en el hogar junto a su hijo Ismael. 

A partir de ahí empezó el calvario para ella quien, día a día y durante los siguientes ocho días, fue empeorando, con graves síntomas de asfixia y fiebre por encima de los 39 grados que no bajaba.

Tal y como denuncia la familia, fueron numerosas las llamadas que realizaron a emergencias para que fuera atendida por un médico, pero sólo le consiguieron decir que lo que tenía «eran muchos nervios y lo que necesitaba era un psicólogo» . Una frase que pronunció un facultativo 24 horas antes de que Julia muriera.

Durante toda una semana intentó su familia que fuera atendida presencialmente, con reiteradas llamadas al 112, pero esa visita presencial sólo llegó dos horas antes de su muerte, cuando ya fue demasiado tarde. Los graves síntomas de asfixia ya no le permitían ni hablar, padeciendo muchos temblores.

Deliró durante toda la noche y sólo después de una llamada de auxilio a las 7.00 de la mañana del día siguiente, recibió la visita de la doctora, ya estando inconsciente: "Ahora sí está mal y no antes", un cambio en el diagnóstico que ya resultó irreversible para la víctima.

La trasladaron de urgencia al Hospital Tierra de Barros, pero falleció a los pocos minutos de entrar.

La familia denunciará el caso

Ana Belén Rosa, la nuera de Julia, ha enviado un escrito al consejero de Sanidad de la Junta de Extremadura, José María Vergeles, denunciando el caso y exigiendo responsabilidades, en una carta cuyo contenido ha revelado ‘El Mundo’:

«Usted, que es médico (en referencia en la carta al consejero) puede intuir que todo se podía deber a la falta de oxigenación que estaba teniendo. Incluso les informan que está echando espuma por la boca... y tiene el valor de seguir prescribiendo ansiolíticos y decirle que eso es de los nervios, y todo esto vía telefónica hasta que el día 19 a las 07.00 horas, aproximadamente, vuelven a llamar porque ya no responde y es en esos momentos cuando la pobre está casi muerta cuando deciden trasladarla al Hospital Tierra de Barros, falleciendo a los pocos minutos».

«¿Cree usted, señor consejero, que hay derecho a dejar morir a una persona joven en su casa asfixiada por la gestión que están haciendo de la Atención Primaria?". Le puedo asegurar que cuando la familia coja fuerzas esto no va a quedar en el olvido. ¿Cree que se puede seguir atendiendo vía telefónica a las personas? ¿Cuántas más tienen que morir en estas circunstancias para que tomen medidas?».

Por todo ello, Ana Belén solicita en nombre de la familia la apertura de un expediente disciplinario y sancionador «a los responsables facultativos que omitieron las llamadas reiteradas alertando del estado en el cual se encontraba». A su vez, pedirán una responsabilidad patrimonial y que se depuren las responsabilidades.

 

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