La reapertura de las escuelas está en la cuerda floja

Los jueces señalan 2 razones para no llevar a los niños al colegio y no ser multados

Son muchos los padres que no quieren llevar a sus hijos a la escuela por miedo a que se contagien

La vuelta a los colegios es una de las grandes preocupaciones que ha llegado junto al inicio de septiembre, tanto para los padres como para los profesionales médicos. 

Son muchas las personas que defienden que el regreso a las clases supondrá un gran retroceso en la epidemia del coronavirus y un gran aumento de personas contagiadas. 

Y es precisamente por este motivo que muchos padres no quieren que sus hijos vuelvan a los centros educativos. Por esta razón, la ministra Isabel Celaá, ha manifestado que la educación es obligatoria y ha encargado un informe jurídico para que las Comunidades Autónomas sepan qué hacer en estos casos. 

Según ha explicado una jueza de menores en Madrid, Concepción Rodríguez, «la posibilidad de no llevar a un niño al colegio permanece siempre que haya una causa que lo justifique. Lo que prima es el interés superior del menor y esto es un concepto jurídico indeterminado que se valora según el caso». 

Por lo tanto, y siguiendo estas palabras, no sería fácil que la familia de un niño fueran condenados por el delito de no llevar a su hijo o hija a la escuela a causa del coronavirus

Aunque es cierto que en España es obligatoria la educación y los padres deben procurar que los más pequeños reciban una formación integran y según el artículo 226 del Código Penal , es un delito dejar «de cumplir los deberes legales de asistencia inherentes a la patria potestad, tutela, guarda o acogimiento familiar o de prestar la asistencia necesaria».

No obstante, siempre hay que tener en cuenta algunas excepciones como son, por ejemplo, los niños con patologías previas y que, por lo tanto, corren más peligro si se llegan a contagiar, o aquellos que conviven con personas de alto riesgo

«Está claro que, aunque haya discrepancias con la Administración que dice que tiene que ir al colegio, en este caso se tendría que acudir a la vía judicial», ha defendido Rodríguez. «Y puede ser aceptado este absentismo por el coronavirus». 

Y sería realmente importante que en estos casos, tanto el colegio como la Administración deberían darle formación por otro tipo de vía a esos niños. 

El caso de Gerona

Pese a que no sabe a ciencia cierta cómo se llevaría a cabo, ya existen sentencias para casos similares. Por ejemplo, en Gerona se trató un caso en el que los padres de un menor dejaron de llevarle a la escuela por miedo a que su salud empeorase.

Sin embargo, la resolución fue positiva para ellos, porque la voluntad de la familia del niño no pretendían desatender la educación del menor, sino atender a su salud en primer lugar. 

«No constata la Sala que los progenitores hayan mostrado una actitud de desatención respecto de la escolarización de su hijo, por cuanto se ha entrevistado con los tutores», sentenciaron. 

«Han adquirido los libros escolares a principio de curso y han procurado en la medida de sus posibilidades que el menor recibiera una mínima instrucción en su domicilio. Así las cosas, no nos hallamos ante una dejadez de los padres». 


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